El correo de Mike Kahn (30 de mayo de 2008)

Considerando el tiempo de su carrera como entrenador que ha pasado moviendo cajas, hubo algo de justicia cuando sonó el teléfono en la nueva oficina de Kasey Dunn, justo después que aceptara el trabajo para encargarse de los corredores de la Universidad de Maryland.

Considerando el tiempo de su carrera como entrenador que ha pasado moviendo cajas, hubo algo de justicia cuando sonó el teléfono en la nueva oficina de Kasey Dunn, justo después que aceptara el trabajo para encargarse de los corredores de la Universidad de Maryland.

Le dijeron que era el entrenador principal de los Seattle Seahawks, Mike Holmgren, pero al principio no se lo creyó.

"Al inicio dudé de que en realidad fuera él", explicó Dunn. "Después, comenzamos a hablar y me dijo que quería verme por allí para convertirme en su entrenador de corredores. Tomé una de las cajas que estaba vaciando y la volví a llenar, mientras acabábamos de charlar. En verdad, es increíble estar hoy aquí (en Seattle)."

Para el nuevo miembro del staff de los Seahawks es un honor estar en el Pacífico Noroeste, habiendo vuelto a casa, tras crecer en Bremerton, brillar en el Instituto North Kitsap y convertirse en un destacado receptor en la Universidad de Idaho. Hasta ha podido reunirse en Seattle al quarterback que jugó con él en su etapa de instituto, Kirk Parrish, coordinador de buscadores de talento universitario de los Seahawks. El padre de Kirk, Jerry, los entrenó a ambos en North Kitsap High.

Pero Dunn no está más emocionado que Janelle, su novia de la universidad y esposa desde hace 15 años, nacida en Coeur D'Alene. El nuevo entrenador se dirigirá a Waco, Texas, para recogerla a ella y a sus dos hijas, Kayla (10) y Lauren (6), el fin de semana, y las llevará a casa después que estuvieron un año viviendo allí mientras él entrenaba en Baylor.

Dunn trabajó como interino brevemente con los Seahawks en 2003, pero el resto de su carrera como entrenador (15 años) la ha pasado en el football americano universitario, en lugares como Arizona, Texas Christian, New Mexico, San Diego y su propia alma mater, Idaho. Su mejor momento, sin duda, ocurrió durante los cinco años que estuvo en Washington State, bajo las órdenes de Mike Price.

Lo que está viviendo ahora es muy diferente y lo hace hablar maravillas de Holmgren. El entrenador de corredores dijo al respecto:

"Al terminar mi labor como interino hace cinco años, el entrenador Holmgren me dijo que me llamaría si hubiera un sitio libre. Pensé que me lo había comentado para hacerme sentir bien, así que no esperaba mucho más. Pero, desde luego, ha cumplido con su palabra."

El trabajo se le multiplica ahora a Dunn. Por un lado tiene que encargarse de vender su casa en Waco y de todos los cambios de vivienda. Por el otro, ya está encargándose de una posición en que los Seahawks necesitan mejorar dramáticamente en esta temporada.

Sin Shaun Alexander y Mack Strong, los hombres en quienes se afincó el ataque terrestre del equipo en los últimos años, la responsabilidad recaerá en un grupo que incluye a los recién fichados, Julius Jones y T.J. Duckett, y a veteranos del equipo, como Maurice Morris, Leonard Weaver y David Kirtman. También se encuentran en el equipo dos corredores elegidos en el pasado draft, Owen Schmitt y Justin Forsett. A Dunn le han impresionado las aportaciones realizadas por Morris y Weaver en las reuniones realizadas con los running backs.

La oportunidad para Dunn es magnífica. Los Seahawks tienen que reconstruir su juego terrestre y, para ello, no sólo lo han contratado a él, sino al veterano entrenador especialista en la línea atacante, Mike Solari, y a un asistente que le ayude con los "hombres grandes", Mike DeBord. Para Duna, este es el momento de capitalizar una carrera en el football americano universitario en la que se ha dedicado, prácticamente en exclusiva, a entrenar corredores.

"Es una gran responsabilidad", apuntó Dunn. "Tanto Solari como DeBord poseen un bagaje excelente en dirigir líneas que bloqueen eficazmente en el ataque de carrera. No vengo con respuestas, sino a trabajar duro y hacer lo que se me diga. No creo que se deban cambiar grandes cosas. La clave está en asegurarnos que nuestros running backs jugarán un football americano sólido, basado en los fundamentos, y que saldrán al campo a dejarse la piel."

Al nuevo entrenador de los Seahawks todavía le cuesta creerse lo que está viviendo.

"El otro día estaba trabajando en mi oficina y escuchaba al entrenador Holmgren hablar de Bill Walsh y George Seifer", explicó Dunn. "Hay veces que me tengo que pellizcar para cerciorarme de que esto es cierto: se trata de Mike Holmgren y estoy en su staff. Pero, entonces, procuro bajar al mundo y mentalizarme de que soy uno más aquí y he venido para hacer un trabajo."

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