#68 Buscando generar un impacto inmediato

#68 Buscando generar un impacto inmediato

No hubo nada extraño en el primer mini-camp de Seattle. La característica lluvia de mayo hizo presencia y los entrenadores, rodeados de periodistas, comenzaron a trazar la versión 2008 de los Seahawks.

Sin embargo, un jugador, por encima de los demás, atrajo inmediatamente la atención de los presentes.

Hugh Millen, quien fuera quarterback de la Universidad de Washington y actualmente trabaja como analista para la NFL, se fijo rápidamente en el nuevo miembro de la línea de ataque de los Seahawks y, cual ojeador haciendo cábalas antes de las Pruebas Combinadas, pontificó:

"Miren cómo gira y corre cuando se levanta de su posición inicial. No se suelen ver guardias de ese tamaño que sean tan ágiles y tan rápidos. Es muy fácil adivinar por qué ha estado seleccionado para el Pro Bowl."

Por supuesto, se refería a Mike Wahle, firmado por los Seahawks como agente libre para cubrir la posición de guardia izquierdo. Forjado en la Academia Naval y elegido por los Green Bay Packers en la segunda ronda del draft suplementario de 1998, Wahle no es una adquisición común de casi 2 metros de altura y más de 135 kilos de peso. Es un jugador con técnica, elegido para el Pro Bowl en 2005 y 2006, que tuvo un destacado periplo con Carolina, su anterior equipo. Además, Wahle posee una personalidad de aquellas que no te deja indiferente.

El nuevo miembro de los Seahawks fue escogido en el draft por el propio Mike Holmgren, en su última campaña con los Packers. Aquel año, también fue seleccionado en el draft (sexta ronda) el quarterback Matt Hasselbeck. Por lo tanto, ambos conocen a Wahle, aunque el pasador está más familiarizado con él que el entrenador. Holmgren compara a su nuevo fichaje, por su talento y personalidad, con importantes y carismáticos líneas de los Seahawks en los últimos años, como Steve Hutchinson y Robbie Tobeck.

"En mi opinión, necesitábamos un jugador como Mike", explicó el entrenador de Seattle. "Posee experiencia y ha conseguido tener éxito en la liga. Sabemos que es un buen jugador que aportará una excelente actitud. Es inteligente y sabe relacionarse con sus compañeros. Es un líder nato que aportará mayor dureza al grupo. Sin Tobeck, necesitábamos un jugador que no tuviera miedo de hablar y diera su opinión, alguien que se convirtiera en un referente para los demás."

Sobre Hasselbeck, Wahle recuerda la siguiente anécdota en Green Bay: "Se presentó al campamento el primer día con un Volkswagen rojo. Era curioso ver un estacionamiento de un equipo de la NFL, plagado con coches lujosos, al que llega el quarterback novato con su escarabajo rojo. Todos se rieron y él, todavía, sigue diciendo que alquiló el coche. Sin bromas, lo que pudo decir es que Matt es un tipo excelente, que nos hicimos buenos amigos y pasamos un año de novatos muy divertido en Green Bay."

Hasselbeck recuerda con agrado sus tres temporadas con Wahle y los Packers, antes de ser traspasado a los Seahawks en 2001. Tampoco se ha olvidado de lo atlético que se mostraba Wahle mientras aprendía el papel que debía desempeñar un línea ofensivo en la NFL.

"Se ríen de aquel pequeño coche rojo, pero cuatro de nosotros íbamos en él todo el día", comentó Hasselbeck. "Éramos Mike, Jim Nelson (linebacker de Penn State), Scout McGarrahan (safety de New Mexico) y yo. Manejábamos hasta el entrenamiento cada día ya con la ropa puesta. La escena era al menos curiosa, pues hasta nos dedicaron un artículo en el periódico. Nos costaba menos de 8 dólares llenar el tanque de gasolina. Los miembros de la línea ofensiva se reían y hasta un día cargaron entre todos el coche y me lo escondieron."

"En el terreno de juego, Wahle no lo tenía nada fácil", continuó el quarterback de los Seahawks. "Debía enfrentarse cada día a Reggie White en el entrenamiento, así que aprendió sufriendo. Recuerdo que bloqueaba muy bien en carrera, pero le faltaba la experiencia en la protección de pase. Trabajó duro y mejoró mucho. Somos muy afortunados de tenerlo ahora en Seattle, pues nos urgía un jugador como él. No entiendo cómo Carolina lo dejó escapar. Es un tipo muy inteligente, justo lo que necesitábamos en nuestra línea atacante."

Wahle dejó a los Packers como agente libre en 2004. Pasó tres años en Carolina y no dudó ni un momento cuando se le presentó la oportunidad de moverse al Pacífico Noroeste, ya que nació en Portland y su padre se graduó en el Instituto Bellevue. Wahle creció en San Diego, donde destacó en tres deportes diferentes.

El nuevo miembro de Seattle se rió al recordar que jugaba de base en baloncesto, además de poder lanzar la pelota de baseball a 92 millas por hora. En la primera disciplina fue elegido en el quinteto ideal de la zona del Sur de California en su etapa en el instituto. En el deporte que ahora practica, Wahle comenzó como quarterback, hasta que pasó a jugar de tight end en su último año de instituto.

Sin duda tenía mucho protagonismo en el deporte", afirmó Wahle. "En baloncesto estuve a una asistencia de registrar un triple-doble en un partido. En football americano, se lesionó nuestro quarterback y, como yo corría y lanzaba la pelota de baseball muy fuerte, los entrenadores pensaron que podía jugar esa posición. Pero era incapaz de pasar un balón tan grande y acabé siendo un quarterback horroroso."

De cualquier forma, apostó por este deporte y se consideró muy afortunado cuando la Academia Naval fue a reclutarlo. Acabó jugando baloncesto y football americano en la Universidad. Pero llegó un momento en que debió tomar una decisión y dejó las canastas y la posición de tight end. 

"Seguía jugando como base, pero no era lo suficientemente atlético para la posición ni podía tirar en suspensión", dijo Wahle. "No era malo, pero tampoco destacaba y el entrenador de baloncesto me dijo que debía escoger. Perdí peso para poder jugar como tight end, pero tenían un sistema de ataque en el que acababa en el ala, ya que no utilizaban esta posición en la mayoría de las jugadas. Entonces me movieron a wide receiver y pasé una temporada en que pude contribuir muy poco."

"Subí de peso hasta rebasar los 110 kilos, a base de comer pizzas casi todas las noches y levantar pesas como un loco", continuó. "Entonces me pasaron a la línea de ataque y fue estupendo. Desde entonces todo fue mucho más sencillo."

Le encantaba jugar en Green Bay, pero Wahle también quería probar otras posibilidades en lNFL, por eso tomó la decisión de partir hacia Carolina en 2005. En su nuevo club todo fueron éxitos: fue nombrado para el Pro Bowl como suplente en su primera temporada y repitió la hazaña, designado titular, en la segunda. Sus 31 años fueron un factor para que los Panthers, en periodo de renovación, no intentaran retenerlo, así que buscó un sitio donde pudiera terminar su carrera y, a la vez, contara con la oportunidad de ganarlo todo.

Esta situación abrió la puerta a los Seahawks quienes, a su vez, buscaban un línea ofensivo veterano. El director técnico de personal de Seattle, Will Lewis, estaba en la organización de Green Bay cuando el club eligió a Wahle en el draft, con lo que no dudó en recomendar a un jugador cuyo desarrollo había seguido durante diez años.

"Cuando hablas de su capacidad atlética, consideras todas esas cosas que puede hacer, como realizar bloqueos de trampa o bloquear en movimiento, tanto en jugadas de atracción, como en carreras laterales o pases pantalla. Desde su etapa universitaria destacaba en todos estos apartados", explicó Lewis. "Pero, además, es un jugador que transmite intensidad, un comunicador y un líder. Es muy positivo en el vestidor... En fin, es justo el tipo de línea ofensivo que necesitábamos."

Tras un 2007 muy duro en la línea atacante, Seattle puso un énfasis especial para mejorar esta unidad. Previamente se contrató, para dirigir el grupo, a un entrenador de prestigio, Mike Solari, quien inmediatamente se involucró en el proceso de adquirir los servicios de Wahle.

"Su ética de trabajo y su dureza destacan por encima de los demás", dijo Solari acerca de Wahle. "Es un profesional que entrena cada día con la misma actitud. Su capacidad atlética es importante, por supuesto, pero nos dará más al ser un ejemplo del líder que se prepara a conciencia en la sala de pesas. La línea de los Seattle Seahawks es grande y física, pero debe saberse mover en espacio, y esto Mike lo hace a la perfección. Necesitábamos un veterano de estas características, porque, además, nos ayudará al desarrollo de los jugadores jóvenes."

Seattle parece el sitio ideal para Wahle. Cuenta con familia en la zona, volverá a tener a su amigo Hasselbeck dirigiendo el ataque y el equipo puede permitirle albergar esperanzas de ganar un anillo del Super Bowl. No fue casualidad que él quisiera tanto venir a los Seahawks como el club deseaba contratarle. Sus ganar por venir no se basaban sólo en la posibilidad de vivir en una zona como el Pacífico Noroeste, sino también en la oportunidad de jugar para Solari y, sobre todo, de ganar. Ahora, hay que ponerse a trabajar para que las cosas funcionen.

"Aquí se han generado expectativas muy altas y me gusta que sea así", comentó Wahle. "Con los entrenadores Holmgren y Solari hemos hecho ya mucho trabajo en muy poco tiempo. Mi principal función es ayudar al ataque terrestre. Si han traído para ello tanto al entrenador Solari como a mí, significa que se exigirán resultados. Pero un reto así me entusiasma."

"Veo este equipo con muchas posibilidades de hacer algo grande en enero y, probablemente, también en febrero", añadió el nuevo miembro de los Seahawks. "El juego de carrera deberá mejorar. Aunque si observas acciones del año pasado en video, verás que no hay graves problemas. El asunto es mejorar pequeñas cosas. Con la mayor experiencia que tendrá la línea y la contribución del entrenador Solari, creo que todo irá muy bien."

Esperemos que las cosas puedan ir tan bien que se recupere aquel Volkswagen rojo de Hasselbeck para el desfile en el que se celebre la conquista del Super Bowl.

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